viernes, 2 de mayo de 2008

Smida
Relato de un viaje al desierto

Día 5 de Octubre

Parece mentira como pasa el tiempo, aún recuerdo perfectamente el viaje del año pasado y ya estoy preparado para el viaje de este año, varios meses de preparación pero ya está casi todo listo y programado.
Este año formamos el grupo cuatro vehículos, Juan y Carmen con el Montero, Pedro y Rosa con el Runner (El autobús) y José Miguel y Carmen con el Monterrey y mi GR en el que me acompaña José María, mi invitado de este año, todos ellos formamos parte del nuevo grupo Aventura 4x4 Solidaria.
Como todos los años, nos encontramos en el Colegio la Cañada para recoger la ayuda humanitaria que nos aporta los alumnos con la colaboración de Silvia Folch, la Directora del Colegio y los profesores.

Este año llevamos alimentos básicos, medicamentos y material para curas de emergencia, gafas de sol y vista.
Adecuamos cada año la ayuda a la necesidad que nos planteen las asociaciones con las que colaboramos y este año esperamos ayudar a algunas personas con problemas de visión.
Recogimos la carga in extremis esperando estuviera reparado el GR, parece que es mal día, Silvia también aparece algo alterada y su cordialidad queda oscurecida por el problema que le debe angustiar. No obstante Neus, la responsable de comunicación del Grupo Palma, aún puede hacernos las fotos gracias a la colaboración de Cristina que consigue reunir a unos cuantos nanos, la foto sin ellos carecería de sentido.

Día 6 de Octubre

He tenido problemas con la caster que habían colocado en el eje delantero para encarar el eje con la transmisión y eliminar el efecto de flaneo de la dirección, el GR es inconducible .
No sabemos cuál es el problema pero sin el coche tendremos que anular el viaje y eso es algo que no nos podemos permitir, hemos trabajado durante todo el año muchas personas para conseguir el objetivo de llevar ayuda al desierto.
Me calmo y decido llevar el coche a mi amigo Javier Sanz de Sanz Sport, su ingeniero no termina de localizar el problema pero intuye que es por las caster colocadas, después de hacer varias pruebas desde las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde, hablo con Ivan de Valauto y le pido deshaga el trabajo hecho y así dejar el coche como antes, termina a las once de la noche de hacer el trabajo y el coche vuelve a ir como antes de intervenirlo.
Nos vamos a Marruecos, a la una de la noche en compañía de Juan y Carmen y después de recoger a José María nos encontramos con José Miguel, Pedro y señoras en el Hotel de la entrada de Benifayo, allí cargo mi coche con la ayuda humanitaria, tomamos un café y partimos rumbo Algeciras.
De camino a Algeciras, José Miguel tiene problemas de temperatura en el Monterrey, paramos a las once en Marbella para ver el problema y detectamos un manguito de la calefacción roto, por ahí pierde el agua, cortamos, empalmamos el manguito y continuamos, sin ningún incidente más hasta el Puerto de Algeciras, tenemos una hora para llegar.
Llegamos con tiempo suficiente para canjear los billetes y embarcar los coches en el Ferry y aún tengo tiempo de reservar el hotel para nuestra vuelta.
El viaje ha sido fluido hemos parado en varias ocasiones para tomar café, almorzar y hacer cambios en el volante, así conseguimos dormir un poco antes de cruzar el estrecho, llevamos trece horas desde que salimos de Valencia y aún nos quedan unas cuantas horas hasta la ciudad Imperial de Meknes, nuestro primer destino en Marruecos.
Ya estamos en Ceuta después de un paso del estrecho tranquilo, deciden comer algo ( yo no suelo comer hasta llegar la noche ya que si como, la digestión me adormece) antes de cruzar la frontera. Al llegar a la frontera me encuentro con el primer problema los ordenadores no funcionan y al final el funcionario Marroquí hace los tramites a mano, llevo una hora intentando cruzar y aún me falta el paso policial, decido coger un marroquí, previa negociación y pago de veinte euros, que agilice el paso policial y pasamos en un suspiro, ya estamos en Marruecos.
Cogemos carretera hasta llegar sobre las ocho horas al hotel Plaisance en Meknes, este hotel es el escogido por mí habitualmente, no es caro y las habitaciones son más que presentables y además tienen un parking cerrado magnifico.
Como siempre continuaremos con el horario Español, casi dos horas más que el Marroquí, por lo cual aquí son las seis de la tarde, dentro de una hora termina la abstinencia del Ramadan y los musulmanes se irán a comer y poco después la ciudad estará rebosante.
Es impresionante el cambio que experimentan, unas horas antes la ciudad esta muy tranquila hasta que se aproxima la hora y la gente sale a comprar, después vuelve la tranquilidad del Ramadan, es una fiesta muy familiar, hasta pasada una hora que la gente vuelve a salir a la calle para celebrar la fiesta con sus amigos tomando un té o similar. Nosotros nos instalamos en las habitaciones y algunos se quedan ha descansar excepto Pedro, José, Carmen, Rosa y yo, ellos tienen hambre y decidimos comprar pan y cenar en el Parking del Hotel con nuestras provisiones de jamón y queso acompañados de cerveza, en Marruecos es imposible encontrar cerveza y jamón, dado que el alcohol y el cerdo están prohibidos por su religión
Nos acostamos por fin sobre las doce horas, llevamos casi veinticuatro horas y mañana nos levantaremos pronto.



Día 7 de Octubre

Nos levantamos a las ocho horas y con ese horario continuaremos casi todos los días, antes es difícil que nos preparen desayuno, en Marruecos son las seis de la mañana.
Bajamos a desayunar descansados y en una hora estamos preparados para salir con destino a la Medina, al llegar aparcamos y acuerdo el precio con el vigilante del parking y llamo a un guía, si bien me sé mover por la Medina siempre es preferible contratar los servicios de un guía, casi siempre nos descubre algo nuevo.
Vamos a comer al Riad (Palacio Árabe en la Medina) donde suelo ir, después de haber visitado mercados, calles y la tienda de alfombras de Hassan, que a pesar de pedirle evite el regateo, continua haciéndolo mientras degustamos un té
Después de comer volvemos hacia los coches y nos quedamos sin cambio, no he tenido en cuenta que este año cae en Sábado el día de Meknes, pero no es importante, el euro es aceptado en todo Marruecos, excepto las autopistas, ya cambiaremos más adelante.
Iniciamos viaje hacia Midelt, ciudad minera en el Atlas, cruzando el valle del Rich, a nuestra llegada al Hotel Kasbah Amaan, sobre las nueve horas, nos encontramos que no hay habitaciones, después de recordarle al director que todos los años pernocto en su hotel me ofrece dos habitaciones en la terraza y una suite para cuatro personas, acepto después de negociar el precio y recordarle que le envíe un e mail avisándole de nuestra presencia si bien no reserve ya que con tantos kilómetros pueden surgir imprevistos y normalmente, a pesar de ser una ciudad con solo dos hoteles, hay disponibilidad de habitaciones, pero este año nos hemos encontrado inesperadamente con muchas motos y un equipo del Dakar alojado.
Sobre las doce horas estamos cenando, un sabroso Tallin, en el restaurante del hotel y después subimos a la terraza, donde tenemos las habitaciones, para tomar una copa bajo el estrellado cielo de Marruecos.



Día 8 de Octubre

Nos levantamos según el horario previsto a pesar de que no nos han llamado para despertarnos y después de un suculento y generoso desayuno nos ponemos rumbo Errachidia, no sin antes hacer variadas fotografías de este Hotel de típica construcción Marroquí en adobe.
Al llegar a Errachidia comienza el recorrido de aventura pues nos adentramos en el desierto de Erg Chevi en dirección Erfoud, todo se desarrolla perfectamente aunque un poco retrasados por la salida de Midelt, hasta llegar a un Oasis en la pista de Erfoud, pierdo el rastro de la pista antes de entrar en las dunas, una vez establecido el rumbo comienzan a estancarse casi todos los coches al cruzar el río de arena en el oasis. Al ver que necesitan ayuda intento volver, los trescientos metros que voy por delante, marcha atrás siguiendo mis huellas, con el infortunio de golpear el eje trasero contra una roca produciendo la rotura de la panhard trasera y dejando el eje libre.
Después de sujetar el eje con cinchas decido continuar pero dejando las dunas y utilizando la pista, intento encontrar el paso hacia la pista y no lo consigo, cambio de planes de nuevo, retrocedemos hasta un puesto militar marroquí ( la pista que habíamos utilizado esta cerca de la frontera Argelina y mayormente es de uso militar y obviamente controlada por los mismos) y después de hablar con el jefe del destacamento y ante la dificultad de explicarme como llegar, este decide nos acompañe un militar para indicarnos la pista que nos llevará hasta Erfoud, por su puesto encantados, ya ha oscurecido y sin esta ayuda hubiéramos pernoctado en el Oasis esperando la luz del día y lógicamente hubiéramos perdido un tiempo valiosísimo.
Al llegar sobre las once horas al Hotel Tafilalet en Erfoud, los nuevos descubren la diferencia de un cuatro estrellas Marroquí frente a uno Español (Aunque en Midelt ya se dieron cuenta algunos de las diferencias de los hoteles europeos o de los grandes hoteles árabes con los que estamos visitando, aunque si conoces el país te das cuenta que los que los hoteles que utilizamos están más que bien) después de dejar al personal instalado y a José María de embajador nuestro ante el militar (invitado, lógicamente) durante la cena yo me marcho a un taller a reparar el dañado GR.
Al llegar al taller me encuentro que el mecánico se va a comer (Ramadan) y quiere dejar para mañana la reparación, al final consigo que vaya a comer algo y vuelva para reparar, previo pago de cincuenta euros, un dineral en Marruecos, pero gano tiempo, mientras espero me invitan a un té y sobre la una ya estoy en el hotel con el GR reparado, es increíble como buscan soluciones y aunque no suelen ser rápidos esta vez no me puedo quejar.
Al llegar al hotel me encuentro a la gente en la terraza tomando una copa y la agradable sorpresa de que José María me ha guardado un delicioso Tallin de ciruelas para que pueda cenar.
Después de cenar salgo a buscar una pila de mármol con fósiles para mi amiga Bea, me la ha encargado para la barbacoa que está construyendo en su terraza, en Erfoud está el paraíso de los amantes de los fósiles y existen canteras de mármol infectadas de fósiles y con él fabrican pilas, encimeras, aseos y muchas más cosas que quedan muy originales.
Sobre las tres de la mañana ya puedo descansar, al final todo resuelto, he consigo no alterar el programa.





Día 9 de Octubre

Día de la Comunitat Valenciana y la que me esperaba.
Salimos del hotel en dirección a la pista que nos lleva hasta Merzouga y buscando la pista en una calle de Erfoud tengo la desgracia de arroyar a un chico que iba delante de mí con su bici, paro el coche en cuanto José María me indica que lo he atropellado, yo no me he enterado del atropello por la altura del coche, miro debajo del GR y sólo veo una bici, a dios gracias y a la altura del GR el chaval ha pasado por bajo del eje y ha salido como un cohete hasta la acera de enfrente, allí se arremolina alguna gente y me acerco, pregunto si alguien habla español, no sin antes cerciorarme de que el chaval parece estar bien.
Un chaval que dice llamarse Hassan me hace de traductor, yo no estoy muy centrado para chapurrear mi horrible francés en esas circunstancias, después de preguntarle de nuevo al chaval como se encuentra y hacer un primer reconocimiento de su estado parece que sólo tiene rasguños y un susto enorme, no en vano le acaba de pasar por encima un todo terreno de mas de dos toneladas. En ese momento pasa una dotación de policía, les paro, aunque parecían no tener la intención de hacerlo, y les pido un vehículo para trasladar al chaval al médico y confirmar que se encuentra bien, llaman a una ambulancia que viene a recogerlo y se lo llevan al hospital.
Le indico a Hassan le pregunte al policía si puedo ir al hospital y este accede pero andando pues mi vehículo ha quedado confiscado hasta se resuelva el incidente.
Llego al hospital y mientras esperamos llega un oficial de policía que intercede y él chaval es atendido por el médico ya llevábamos media hora esperando, al salir del médico tanto Hassan como el oficial me indican que el chaval se encuentra perfectamente y después de llamar al padre del chaval y este comprobar que su hijo se encuentra bien nos dirigimos Hassan y yo a la comisaría con todas la fotocopias que necesitaba el oficial.
Es increíble la honestidad del padre del chaval, solo quería que su hijo estuviera bien, no deseaba ninguna satisfacción económica por lo sucedido, estoy seguro que en España la hubiesen buscado, con culpa o sin ella.
Al llegar allí el oficial resta importancia al hecho del atropello alegando la forma de conducirse entre el tráfico de los chavales, después de analizar el incidente el resumen es que el chaval salió de una calle lateral y se incorporó a la calle donde yo circulaba, primero junto al GR y luego adelantándonos hasta ponerse delante, debido a la altura del vehículo en ningún momento percibí su presencia y dado que circulábamos en primera muy despacio tuvo oportunidad de ponerse delante de nosotros provocándose el angustioso accidente.
Con culpa o sin ella me sentí muy aliviado cuando tuve la certeza del perfecto estado del chaval y a pesar de que su padre se negaba a cualquier pago que sufragara los daños en la bicicleta, al final llegué a un acuerdo con el oficial y el chaval para pagarle los daños, seguro que el tiene menos recursos que yo para hacer frente a los gastos y así lo agradeció el chaval, después de tres horas y algunos regalos salimos de comisaría.
Después de agradecer a Hassan su ayuda e invitarlo a pasar un rato en Merzsouga, después de recoger a todos en la fabrica de piezas de mármol (donde se habían refugiado para hacer más llevadera la espera) partimos por la pista en dirección al
albergue “Le Panorama”, donde mi amigo Joussef , que ya me había llamado en dos ocasiones para seguir los acontecimientos, nos estaba esperando.
Después de media hora de pista llegamos al albergue donde Youssef nos estaba esperando con una pizza Bereber para comer después de saludarnos con el típico té Marroquí.
Después de comer y dejado un poco de tiempo para bajar la excelente pizza Berebere era hora de nuestra siguiente aventura, pasar la noche en haimas en medio del desierto, Youssef ya tenia preparados los camellos y todos los cachivaches para prepararnos la cena, así que después de montar sobre los dromedarios salió la caravana rumbo al desierto, dos horas encima de los dromedarios acobardaron a más de uno-a que no encontraba la posición encima del animalito.
Al fin llegamos después de pasar un sin fin de dunas a las haimas donde pasaríamos la noche.
El paisaje es espectacular y estoy seguro que será algo imborrable, para todos ellos, su primera inmersión entre las dunas del Erg Chevi
Los camelleros nos instalaron un vivac con alfombras y algunos cojines, nos sirvieron un reparador té con cacahuetes y fueron a calentarnos el Tallin que nos traían preparado.
Cenamos bajo las estrellas tumbados con comodidad sobre los cojines que luego utilizamos para dormir, después nos amenizaron con algo parecido a música que salía de unos bongos, al terminar de cenar y ante mi sorpresa (Estaba cumpliendo el programa establecido) se alzaron algunas voces que no terminaban de estar de acuerdo con mi forma de organizar, después del día que llevaba consideré que el expresar las quejas no era un acto de valentía sino de imprudencia, no era ni el momento ni lugar.
Son mis invitados, quiero que disfruten, todo ha sido pensado para hacer grato el viaje, en todo momento han sabido cual era mi objetivo y el programa, pero los contratiempos hay que afrontarlos y así lo hice en todo momento y si bien no espero gratitud ni agradecimiento porque todo lo he hecho sin esperarlo, no estaba dispuesto a permitir ser criticado después del esfuerzo que había realizado organizando el viaje, pero si a escuchar si se usa el tono y la forma adecuada.
Mañana lo dejaré claro, anímicamente solo me apetece descansar y olvidar los malos tragos pasados hoy.
Todos nos merecemos una segunda oportunidad.




Día 10 de Octubre

Amanecimos entre las dunas del desierto, contarlo no es comparable a vivirlo ni siquiera las fotografías hacen justicia al amanecer del desierto, todo queda grabado en las retinas y en la memoria y estoy seguro que como lo fue de impactante y maravilloso para mí la primera vez lo será para todos los que han venido este año.
Después de otras dos horas a lomos de los dromedarios llegamos a Le Panorama donde Youssef nos tenía preparado el suculento desayuno Marroquí compuesto de tortitas con miel o mermelada, zumo de naranja, huevos duros, café con leche, queso, tortas con carne y especias, agua y dátiles.
Después de hablar con el grupo del incidente de la noche nos dimos una ducha y segunda aventura, hoy salimos a surfear en las dunas con nuestros coches, guiados de la mano de Omar nos adentramos en las dunas hasta llegar al oasis donde paramos a tomar un té y después seguimos surfeando hasta llegar a Le Panorama sobre las cinco de la tarde, un poco tarde por la hora pero a tiempo para degustar un delicioso Cus Cus.
Después de comer sin darnos un respiro cargamos los coches con toda la ayuda humanitaria para dirigirnos con mi amigo Yussef Bani de la Asociación Igharman a depositar la ayuda primero en la Asociación Khalima, perteneciente a descendientes de esclavos traídos por los árabes desde Sudan, allí disfrutamos de su hospitalidad y nos obsequiaron con Cus Cus, dátiles, zumo, pastas etc. y después nos enseñaron su arte haciendo música con instrumentos de percusión y cuerda acabando todos bailando, después nos adentramos en el desierto para conocer a uno de los tres pueblos nómadas que integran la Asociación Igharman, el recibimiento fue igual de caluroso y amable invitándonos a té, de allí hasta la asociación donde Youssef nos enseño las acciones realizadas desde la visita del año pasado, han construido dos casas mas, una con duchas y aseos para la higiene de los hombres y mujeres que llegan desde el desierto y la otra con telares para realizar alfombras y otras confecciones con lana procedente de los ganados de cabras.
Una vez terminada la visita a las instalaciones depositamos la ayuda en otra casa de la asociación agradeciendo en especial los medicamentos y las gafas que esperamos sirvan en primera instancia a una familia que presenta un cuadro de perdida de visión, a la hora de redactar estas líneas seguían en el desierto y Youssef estaba a la espera de su llegada para hacer pruebas con las gafas que transportamos.
Una vez cumplido con nuestro objetivo principal Youssef nos invitó en la casa familiar a té, pastas, pinchos y un delicioso Cus Cus que su madre había tardado ocho horas en prepararnos, al tiempo sus hermanas hicieron grabados con gena a nuestras aventureras solidarias.
Es increíble una vez que haces amistad con un Marroquí el grado de cariño y afectuosidad que te dispensan, se desviven por acogerte y agasajarte, jamás lo olvidaré y estoy seguro que el resto del grupo tampoco.
Con el deber cumplido y sobre las dos de la madrugada llegamos al alberge a dormir, no sin antes escuchar la reprimenda de Youssef que tenía la cena hecha y yo con tanto recibimiento ir y venir se me olvidó avisarlo de que no iríamos a cenar, es lo malo de los amigos en ocasiones fallamos por exceso de confianza.





Día 11 de Octubre

Al levantarme reflexiono sobre los dos últimos días agotadores que lleva el grupo en parte por las vivencias y en parte por los imprevistos y les propongo anular la preciosa etapa de ese día y dar descanso para reponer energías, esto es aceptado por todo el grupo y a continuación solo falta saber si Youssef nos albergará, como no podía ser de otra forma, un amigo no te abandona y a pesar de tener habitaciones reservadas nos ofreció para completar las suyas.
Después de desayunar y con todo el día para descansar les indico que pueden descansar toda la mañana y a la tarde bajaríamos después de dunear otro rato al pueblo para limpiar filtros y poner presión a las ruedas.
Yo no me quiero quedar sin el placer de disfrutar de la pista que une Merzouga con Taouz y a su vez con Zagora, así que les planteo una excusa y les digo que volveré a la hora de comer, tengo cinco horas por delante para disfrutar de la pista, me puede el desierto al cansancio.
Regreso cerca de las tres de la tarde porque no he querido irme de Merzouga sin despedirme de Youssef y su familia.
Comemos y después según lo previsto nos vamos hasta las dunas y cuando algunos del grupo terminaron el curso de pala y desatasco, marcharon con Omar hasta Merzouga, para limpiar filtros y hinchar ruedas, donde más tarde me reuní con ellos.



Dia 12 de Octubre

Día de la Hispanidad y del Pilar.
Creo que debo dar gracias a la Virgen por la ayuda que me lleva prestada y no es mal día el de la Hispanidad para reflexionar sobre la unión de pueblos en el continente que sea.
Nos despedimos de Merzouga y de mi amigo Youssef, volveremos a le Panorama, me gusta estar con amigos.
Bien nos espera un duro y largo día que pasa por volver por carretera hasta Erfoud, con los recuerdos que conlleva, para luego dirigirnos hacia Todra para visitar sus espectaculares y famosas gargantas, una vez atravesadas nos ponemos rumbo a las Gargantas de Dades y para no tener que volver hacía atrás cruzamos el Atlas por una rambla de noventa kilómetros, espectacular a la vez que agotadora, el ritmo de marcha no supera los treinta kilómetros hora de media.
Llegamos a Dades pero en vez de hacer noche allí propongo llegar hasta Ourzazate, ciento treinta kilómetros más, y hacer noche allí, así al día siguiente estamos más cerca de pista de las antiguas caravanas que nos llevará hasta la ciudad Imperial de Marraketch.
Llegamos tardísimo al hotel y José María con una colitis y vómitos de caballo, le damos Fortasec y le pido que se acueste hasta el día siguiente.
Nosotros nos acostamos sin cenar.



Día 13 de Octubre

Amanecemos con José María igual que se acostó, esperaré un poco más antes de llamar a un médico de Adeslas.
Iniciamos camino hacia Marrakech, decidimos hacerlo por carretera tranquilamente, José Maria no está para muchas curvas, y eliminamos la ruta de las caravanas, durante el camino el coche de José Miguel rompe la junta del turbo, no es grave pero el coche pierde el turbo y en consecuencia potencia, así llegamos a Marrakech en dos grupos, por culpa de un accidente entre un camión y un autobús en la carretera.
El primer grupo somos José Miguel, Carmen, José María y yo, cogemos hotel, magnifico por cierto, que diferencia entre los hoteles Marroquíes y los Franceses, y aprovechamos para llevar su coche al mecánico es tarde y las tiendas de repuestos están cerradas, es sábado y no abrirán hasta el lunes, decide que se reparé con pasta en vez de una junta, no es una reparación definitiva pero esperamos aguante. Casi dos horas después llega el segundo grupo Juan, Carmen, Pedro y Rosa.
Le avisamos por teléfono donde nos encontramos y nos encontraron, a pesar de tener en la ciudad dos hoteles de la cadena.
El balance de enfermos aumentaba, José María seguía igual, y me preocupa su debilidad, ya no puede ni con la maleta, decidimos que si al día siguiente no ha mejorado, lleva dos días sin comer, llamaré al médico para pedir consejo.
Yo empiezo a caer con colitis pero no tomo nada mientras no empeore, soy de los que pienso que el cuerpo tiende a regenerarse y tengo reservas para aguantar un par de días sin comer.
José Miguel y Carmen también presentan síntomas y por la mañana comentarían que incluso fiebre.
Los que quedan sanos salen a disfrutar de la noche de Marrakech hoy es la fiesta de fin de Ramadan y la ciudad está muy animada, los demás a dormir, sin cenar.


Día 14 de Octubre

Nos levantamos y le digo a José María que debe comer algo, acepta y le preparo del buffet un desayuno a base de zumo de pomelo y tostadas de pan con jamón de pavo.
Como por milagro después del cuarto zumo coge energía y empieza su recuperación, tendré que subir a Zaragoza a ver a la Virgen, yo me mantengo y a José Miguel y Carmen el dormir les ha ayudado.
Una vez medio repuestos, José Miguel, Carmen, Juan y Carmen empiezan camino hacia Ceuta, José Miguel no termina de fiarse del coche.
Pedro, Rosa, un recuperadísimo José María y yo nos quedamos para hacer compras, los llevo hasta una tienda fantástica de souvenir, hay de todo y con precio, no tienes que regatera, algo casi impensable en este país.
Después de hacer las compras y desviarnos de la autopista al llegar a Rabat, algún día aprenderé, llegamos a la frontera no sin hacer una parada en el Mac Donals de Tánger a degustar una hamburguesa, para matarnos, habiendo sitios como hay en una ciudad populosa y cosmopolita como Tánger.
Una vez en la frontera llamamos para averiguar donde está el otro grupo en teoría si habían salido antes deberían haber llegado ya.
José Miguel lleva otra vez lleva la junta rota y el coche sin potencia además han parado en Rabat a comer y para salir les habrá costado, no importa vamos bien de tiempo, aprovecho y voy preparando los papeles de todos y cuando llegan solo queda pasar la frontera y al puerto.
Sorpresa, cuando llegamos nos indican que nuestro barco a sido anulado y saldrá al día siguiente, Pedro se acerca hasta las instalaciones de Acciona y de malos modos le dicen lo mismo, estamos en el puerto de Ceuta sin barco, pero la Virgen del Pilar está con nosotros, se acerca hasta nosotros una chica de otra compañía de Ferry que se imagina lo que nos pasa y nos ofrece un Ferry de su compañía que sale una hora más tarde, aceptamos, queremos llegar a la península y nos ofrece billetes a buen precio que le agradecemos y en una hora estamos en Algeciras, desembarcamos, salimos del puerto y aparcamos en le parking vigilado que hay a la salida del mismo, frente a el está nuestro hotel, al salir veo los Toyotones de Ramón, Juan y su Hijo, no estarán lejos pero estoy cansado y me apetece dormir ya los llamaré.



Día 15 de Octubre

Desayunamos copiosamente y partimos hacia Valencia, tengo ganas de llegar llevo diez días sin ver a mi mujer y la empiezo a extrañar, para no ser menos que otros años al llegar a Málaga me salgo de la autopista y nos comemos cien desesperante kilómetros por la carretera de la costa, muy bonita pero lentísima, algún día aprenderé a seguir dirección Granada.
Vamos llamando pues el primer grupo a salido antes que nosotros hora y media y buscando una salida donde comer Pedro y yo casi nos quedamos sin combustible menos mal que llevamos llenos los auxiliares, repostamos y al final nos encontramos en un bar, donde no nos dan de comer, compramos pan y tiramos de nevera, da igual, en unas horas estaremos en casa.
Llego machacado pero feliz ha terminado la aventura solidaria 2007, allí se quedan algunos amigos pero me traigo los recuerdos.



Debo dar gracias a mis amigos:
José Miguel, Carmen, Pedro, Rosa, Juan, Carmen y en especial José María que me han acompañado en este viaje.
A Gerard y María de Gráfic Mayo por su paciencia y aportación en todo lo que les he pedido de material gráfico y serigrafico
A mi amigo Ximo por su apoyo y el de su empresa Recosan que nos han facilitado camisetas serigrafiadas con Aventura 4x4 Solidaria.
Muy especialmente a los alumnos del Colegio La Cañada, sin su colaboración solo seriamos aventureros y gracias a ellos podemos ser además solidarios.
A Silvia Folch y su equipo de profesores que año tras año me apoyan y coordinan para satisfacer mis necesidades humanitarias
A mi mujer que me anima a seguir yendo a Marruecos y cumplir mis deseos a pesar de que se queda sufriendo, por el miedo que le da el carácter de aventura del viaje que además le impide acompañarme.
A Amadeo Folch que nos ha permitido gozar de vacaciones a tantos miembros de la empresa a la vez
Y en general a todos mis amigos, familiares, compañeros que me animan a seguir y me hacen sentirme orgulloso de que mi esfuerzo vale la pena aún siendo una aportación tan pequeña.
Tampoco me quiero olvidar de Roger un gran aventurero y conocedor de África que lo he agobiado a preguntas y siempre me las ha contestado.
















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